Inocuidad agrícola

Con fundamento en el artículo 2 de la Ley Federal de Sanidad Ve tal (LFSV) se establece que la regulación en materia de sistemas de reducción e riegos de contaminación, tiene como finalidad, promover, verificar y certificar la actividades
efectuadas en la producción primaria de vegetales encaminadas a evitar su contaminación por agentes físicos, químicos o microbiológicos, a través de la aplicación de Buenas Prácticas Agrícolas y el uso y manejo adecuado de insumas utilizados en el control de plagas, así mismo el artículo 47-A de la LFSV establece que la Secretaría determinará mediante normas oficiales mexicanas y demás disposiciones legales aplicables en materia de reducción de riesgos de contaminación, las medidas que habrán de aplicarse en la producción primaria de vegetales.

Los alimentos inseguros pueden causar enfermedad y muerte, y evitan que las personas trabajen y prosperen, por lo que la seguridad alimentaria es vital para lograr muchos de los objetivos del desarrollo sostenible de los grupos más vulnerables, incluido la eliminación de la pobreza y el hambre, así como la promoción de la salud y el bienestar.
Por otra parte, de acuerdo a datos del Banco Mundial, el impacto de los alimentos insalubres cuesta a las economías de los países de ingresos bajos y medios, entre ellos nuestro país, alrededor de 110,000 millones de dólares anuales, los cuales corresponden en pérdida de productividad a 95,200 millones de dólares en gastos médicos para el tratamiento de estas enfermedades a 15,000 millones de dólares, aproximadamente. Asimismo, otros costos, que aún no han sido cuantificados, son la pérdida de ventas d los productores agrícolas, pecuarios, acuícola y pesqueros, los ingresos comerciales que se dejan de percibir, las consecuencias para la salud cuando los consumidores evitan ingerir alimentos perecedero pero ricos en nutrientes, y la carga ambiental que significa el desperdicio de alimentos.

Gran parte e e estos costos podrían evitarse si se adoptaran medidas preventivas para mejorar la forma en que los alimentos son manipulados desde la producción primaria hasta la mesa del consumidor.
La inocuidad de los alimentos actualmente marca una creciente atención a la hora de formular políticas por lo que se destinan mayores recursos a este tema, por lo que es necesario un cambio de los planteamientos con respecto a la regulación sobre inocuidad de los alimentos. El enfoque tradicional se centra en hacer cumplir las normativas mediante la realización de pruebas de productos e inspección es de las instalaciones donde se manipulan alimentos y en la imposición de sanciones.

Bajo estas primicias, la continuidad de los procesos de gestión de inocuidad por el SENASICA de la DGIAAP, permite contribuir a la evolución del sector agroalimentario, toda vez que ejercicio fiscal 2020 se atendieron un total de 30,303 unidades de producción a nivel cuales 13,805 son agrícolas, 8025 pecuarias, así como 8473 acuícolas y pesqueras.
Aunado a lo anterior, se ha considerado para la atención en el Programa de Inocuidad 1 siguiente:

• Coadyuvar al fortalecimiento de la autosuficiencia alimentaria
• La inclusión de pequeñas unidades de producción y pequeños productores
• Estrategia de atención con base en las características socioeconómicas de las diferentes regiones del país
• El área de enfoque para la preservación o mejora de la situación de inocuidad de cada entidad, zona región
• Representatividad del cultivo/especie/producto por volumen de producción nacional
• Consumo per cápita nacional
• Riesgo de contaminación microbiológica y/o química nacional
• Productos con potencial para su comercialización en mercado nacional